carlosrodrigo

Los ciegos y el elefante

Había seis hombres de Indostán.
Muy orientados a aprender.
Que fueron a ver a un elefante
(aunque todos eran ciegos.)
Para que todos por observación
Pudieran satisfacer su mente.

El primero (en un costado): «Es como una pared»
El segundo (colmillo): «Es como una lanza»
El tercero (trompa): «Es como una serpiente»
El cuarto (en la rodilla): «Es como un tronco»
El quinto (en la oreja): «Es un abanico»
El sexto (en la cola): «Es como una cuerda»

Y así estos hombres de Indostán
Pelearon largo y en alto
Cada uno con su opinión,
Excediendose firme y fuertemente,
aunque todos tenían parte de razón,
todos estaban equivocados.

Esta parábola ha sido utilizada para ilustrar la incapacidad del hombre para conocer la totalidad de la realidad.

En distintos momentos se ha usado para expresar la relatividad, la opacidad o la naturaleza inexpresable de la verdad, el comportamiento de los expertos en campos donde hay un déficit o falta de acceso a la información, la necesidad de comunicación, y el respeto por perspectivas diferentes.