carlosrodrigo

El burro de Buridán

Imaginemos un burro hambriento y sediento a partes iguales, y que se encuantra está equidistante entre la comida y el agua. Si éste fuera puramente racional, y buscara como proceder de forma óptima, en teoría moriría tanto de hambre como de sed, incapaz de decidir cuál buscar primero.

No dejemos que nuestra impasividad nos mate de hambre.

* Este argumento de reducción al absurdo, se empleó para mofarse del filósofo Jean Buridan y su idea sobre el determinismo.